Ensoñaciones de la Tierra: El viaje de la Creatividad

En Patio de Sombras ya nos hemos planteado antes la capacidad de inspiración que puede tener la Naturaleza Inerte. Esta semana, volvemos a mirar al cielo, para centrarnos en uno de los cuerpos celestes que más ha despertado nuestra curiosidad, imaginación y respeto: La Luna.

Su tamaño, movimiento y cambiantes fases, nos hacían pensar que este objeto no podía ser algo mundano. Durante el día estaba el majestuoso Sol, acariciando con su luz nuestro mundo. La Luna era ese místico objeto que durante la noche aparecía para vigilarnos.

La importancia que esta tuvo fue variando a lo largo de los siglos. En numerosas culturas este astro se reconocía como el creador del mundo, en otras simplemente era un miembro más de su panteón. Constantemente se realizaban representaciones que pudieran explicar la creación, naturaleza u orden que este nocturno cuerpo tiene. Una producción de construcciones, material religioso o artístico, de exquisita calidad y que ha podido llegar a nuestros días.


Claro de Luna, Beethoven.

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Del gran salto Racional al Arte de Contrabando

Uno de los momentos más importantes para la historia de la ciencia y de la ingeniería, fue cuando el 21 de Julio de 1969, Neil Armstrong y «Buzz» Aldrin se convirtieron en los primeros seres humanos en caminar por la Luna. Miles de personas sintonizaron sus radios y televisiones ese día, expectantes de esta proeza que había conseguido la humanidad. «Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad» eran las palabras que N. Armstrong dijo a la par que abandonaba el módulo lunar.

Sin embargo, ese gran salto sólo se daba en el campo de la ingeniería, y en lo que sería la victoria definitiva de EEUU en la carrera espacial. La parte que nos hace más humana quedaba atrás, olvidando ese mundo destinado a las artes, a la filosofía, a las sensaciones y sentimientos. Se trataba de un gran paso para la humanidad racional.

Quizás este pensamiento sería el que apareció en la mente del escultor Forrest «Frosty» Myers, quien se planteó la necesidad de reunir un pequeño grupo de seis artistas, donde juntos pudieran crear una pequeña pieza que llegara a la Luna: El «Museo Lunar». Los artistas que tomarían parte en este trabajo serían Robert Rauschenberg, David Nobros, John Chamberlain, Claes Oldenburg, Forrest Myer y Andy Warhol, con su polémica obra que quedó censurada en las páginas del New York Times.

La NASA tenía planeadas varias misiones Apollo más que también tendrían como objetivo la Luna. Myers trató de introducir el arte en alguna de estas, pero la respuesta siempre era el silencio. El escultor decidió que para conseguir su objetivo tendría que crear una pieza de contrabando. Algo que pudiera insertarse con facilidad en la misión, gracias a la complicidad de algunos empleados de la organización espacial que también verían con buenos ojos este proyecto.

La pieza de arte en cuestión debía ser diminuta, y teniendo en cuenta que nos encontramos en una década cuyo protagonista es la tecnología, se decidió que el soporte de la obra fuera un diminuto chip de 1.9 x 1.3 cm. Este soporte llevaría las distintas obras creadas por los artistas.

Leyendo del New York Times, la obra se explicaba de la siguiente forma:

¿ARTE EN LA LUNA? Estos diseños son, en sentido horario y desde el centro arriba, una línea de Robert Rauschenberg, un cuadrado de David Novros, un ratón de Claes Oldenburg, un dibujo por ordenador de Forrest Myers. El pulgar de la persona que sostiene la oblea cubre la firma de Andy Warhol. Según el Sr. Myers, los dibujos están en la pata del módulo de aterrizaje del Apolo 12.

La censura de la pieza de Andy Warhol se debe a la polémica de su diseño. El artista insistía en que su trabajo no era más que sus iniciales ligeramente deformadas, de modo que se pudieran ver como una nave espacial que está despegando. El problema estaba en la interpretación -¿buscada?- fálica de la misma.

No se ha demostrado si esta pieza de arte finalmente pudo llegar a una de las patas de aterrizaje del módulo Lunar, pero de ser así, estaríamos ante la primera obra de arte espacial.

¿El gran salto de la Creatividad?

El 17 de Septiembre de 2018, la empresa SpaceX anunciaba algunos detalles sobre su última nave espacial, junto con una nueva iniciativa privada que vendría de la mano del empresario Japonés Yusaku Maezawa. Ya se intuía que la privatización de los viajes espaciales, y modelos de «turismo» espacial se podrían dar en el futuro, gracias a las nuevas compañías privadas en el sector aeroespacial. Lo que no nos esperábamos era el anuncio que llevó a cabo el empresario antes mencionado.

Yusaku Maezawa ha comprado todos los billetes del primer viaje privado espacial, que tiene como objetivo orbitar la Luna en el año 2023. Pero según sus palabras, no quiere viajar solo, su objetivo es reunir a diferentes artistas de múltiples campos (Literatura, música, cine, teatro, fotografía, arquitectura…) para viajar con él, y producir arte fruto de la experiencia.

Esta vez, y gracias a la iniciativa privada, parece que el arte sí es el verdadero protagonista de esta nueva misión espacial. Quizás se trate de una impresionante campaña de publicidad y merchandising, quizás sus motivos son totalmente sinceros, o puede que haya de ambas en esta decisión.

Lo que si podemos ver, es que el mundo del Arte es el que saldrá ganando de este gran salto, que puede convertirse en un nuevo momento histórico en el que miles de personas sintonicemos nuestras radios, televisores, portátiles y móviles para observar este viaje de un grupo de artistas con un magnate por la órbita Lunar.

Si queréis saber más información sobre este peculiar proyecto, se puso en funcionamiento el hashtag #DearMoon al que están respondiendo numerosos artistas que quieren participar, o también podéis visitar la web del proyecto.

Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿Creéis que es una iniciativa que se llevará a cabo finalmente? ¿O se perderá con el paso del tiempo? ¿Tiene valor para vosotros que un grupo de artistas viaje al espacio para producir con su experiencia? ¡Contádnoslo!


¡Sobre nuestro segundo sorteo anual!

Aquí llega la segunda y última entrega de colaboradores que van a hacer de este sorteo una fiesta de la divulgación arquitectónica y artística. Y aunque no podemos esperar más para deciros cómo participar… ¡Tenemos que hacerlo!

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